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Testimonios 2


 

 

Eduardo Peralta Cabrera

Generación 1976

 

 

            Su labor como artista

 

            Trovador, Payador e Intérprete. Difusor del canto improvisado (Paya) con raíz folclórica. Junto a Pedro Yáñez ha dado fuerte impulso a esta modalidad, llegando a protagonizar, por dos años consecutivos (94 y 95), el encuentro “La Paya del Cono Sur”, desafío de payadores Chilenos, Argentinos y Uruguayos. Traductor e Intérprete de Georges Brassens en castellano y musicalizador de más de 50 poetas Chilenos. Tiene seis CDs editados, sus canciones aparecen en innumerables antologías en Chile y el extranjero y ha sido interpretado por cantantes como Cecilia Echenique, Capri, el grupo Universo (Uruguay), Taty Penna, Rafael Manríquez (EEUU) y otros. Ha recorrido Chile entero y ha dado a conocer la música Chilena en diversos escenarios internacionales completando 25 países en su bitácora musical, y 120 ciudades Chilenas.

            Tiene más de 200 temas inscritos en la SCD.

            Secretario General del Consejo de la SCD (1997-2007) ha representado a la SCD en diversos foros en Chile y en el extranjero.

 

            Premios y Reconocimientos

 

- Ha recibido, entre otros premios, la Orden de Caballero de las Artes y las Letras

- Y el Grand Prix SACEM, ambos reconocimientos de Francia.

 

            Testimonio

 

            "Para mí, el Colegio Notre Dame marcó toda mi vocación artística: la música, el compartir con la gente y viajar sempiternamente, el idioma francés…

 

            La literatura francesa, los poetas como Ronsard, Verlaine, Baudelaire, Rimbaud, también son elementos formadores que, gracias al padre Polain, se han quedado en mi alma para siempre, y han contribuido a mi trabajo de traducir y adaptar a los trovadores más interesantes en lengua francesa, como Brassens (totalmente desconocido en Chile hace dos décadas)… Las clases del Cura, sus frases, sus poemas, su acento, sus canciones (Une fleur au chapeau…), todavía resuenan en mis oídos y me marcaron humana y profesionalmente para siempre... Tanto es así, que en mi biografía en el sitio de la SACEM, la Sociedad de Autores de Francia, que me premió en 2004, aparece mencionado el Notre Dame como la raíz de mis aventuras musicales… (www.sacem.fr)

 

            El Notre Dame fue una experiencia casi iniciática, en tiempos de inflexibilidad política, de verticalidad institucional, de apagón cultural (yo salí el 76), y en él vivimos valores, escasos en ese entonces: la tolerancia, la confianza-respeto, la expresión, la solidaridad y una intuición palpable de que podía existir algo más que la cultura unívoca y en inglés que nos ofrecían generosamente los medios de comunicación…"

 


 

Nicolás Cruz Barros

Generación 1971

 

 

            Sus estudios

 

- Licenciado en Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, 1978.

- Estudios de profundización en Historia de Roma, Universita degli Studi di Roma, La Sapienza (1981-1983).

- Doctor en Historia, Pontificia Universidad Católica de Chile, 1994.

 

            Su Trabajo Profesional

 

            Su trabajo profesional está orientado al estudio de la Historia de la Cultura y las relaciones entre Historia y Literatura. Fue Director del Instituto entre 1994 y 2000, y entre 2003 y 2006.

 

            Entre sus publicaciones destacan:

- Nicolás Cruz y Ascanio Cavallo. Las Guerras de La Guerra, Editorial Aconcagua, Santiago, Chile, 1981.

- El Plan de Estudios Humanistas en Chile (1843-1881). Tesis para optar al grado de Doctor en Historia. Pontificia Universidad Católica. (2 vols.)

- Vivir lo que tiene más vida, conversaciones con Ricardo Krebs. Ediciones Universidad Católica, 1998.

- El Surgimiento de la Educación Secundaria Pública en Chile. 1843-1876. ediciones DIBAM, Santiago-Chile, 2003.

 

            Testimonio

 

            Fui alumno en el Notre Dame entre los años 1969 y 1971 y esos años constituyeron una experiencia rica, profunda de la cual me sigo nutriendo hasta hoy día.

 

            Pasado los años hay tres aspectos que mi memoria selecciona con preferencia. El primero se refiere a la confianza que se tenía en nosotros. No era algo ingenuo. Se trataba de que la primera aproximación del Colegio hacia sus alumnos no era la duda y la sospecha sino que la creencia en la persona. Un segundo aspecto era el cultivo de la sencillez en una clave creativa… Una sencillez creativa, con humor y generosa hacia los demás.

 

            Por último, algo muy propio de esos años y muy importante para los que lo aprovechamos: conocer Chile. A fines de la década de 1960 e inicios de 1970, muy poca gente conocía el país. Junto a varios integrantes de esas generaciones salí del Colegio, ya fuese como scout o integrante del grupo de teatro.

 

            Esto nos dio amplitud, nos permitió enriquecernos al conocer tantos chilenos de los que no sabíamos nada hasta ese momento e iniciar la exploración de un territorio que sigue hasta el día de hoy. Años después me casé con una viajera y juntos hemos recorrido volcanes, lagos, mares y desiertos (y esto es literal). Por todo lo dicho hasta aquí, mis dos hijos estudiaron en el Colegio.

 


 

Francisco Matte Langlois

Generación 1959

 

            Algunos datos de su vida

 

            Ingresó al Notre Dame en 1956 a tercero de humanidades (hoy primero medio). Fue fundador y co-director del Hirsuto (diario mural de los alumnos)

 

            Ingresó a la Universidad Católica donde estudió Ingeniería Comercial.

 

            Al egresar lo nombraron profesor.

 

            Luego estudios de doctorado en la Universidad de Münster (Alemania). Desde su regreso es Profesor Titular de la Pontificia Universidad Católica de Chile haciendo clases de marketing e investigación de mercados.

 

            Junto a otros amigos de la universidad fundó ADIMARK (empresa de estudios de mercado) y 180 GRADOS S.A. (agencia de publicidad)

 

            Hace 5 años dejó la empresa publicitaria y asumió la Dirección General de Desarrollo de la Universidad Católica. Vicepresidente durante 10 años de la Fundación de Ingenieros Comerciales de la Pontificia Universidad Católica de Chile, (CEAUC).

 

            Participó de los Directorios de Metro S.A. y Telefónica.

 

            Lideró campañas publicitarias para Instituciones Financieras, donde obtiene importantes premios de Eficiencia Publicitaria (EFFIE). Actualmente es Director General de Desarrollo Institucional de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

            Testimonio

 

            "Todo se inició en marzo de 1956.

 

            Por razones familiares el año anterior lo había pasado en Europa. Y como consecuencia me habían cancelado la matrícula en el Grange. Postulaba a un tercero de humanidades, hoy primero medio. No tenía colegio. Pero la verdad es que yo quería este colegio de Pedro de Valdivia donde todos eran scouts, dormían a la intemperie y eran libres.

 

            Como a mi madre, mujer maravillosa, no le importaba mucho la educación formal, yo me estaba quedando solo con clases particulares, supongo. Y sin más, me fui a hablar con el rector.

 

            "Padre, quiero que usted me acepte en su colegio". Después de los comentarios de rigor, y explicarle que prefería venir solo a dar este paso, que mi papá; había fallecido dos años antes, que me gustaban los campamentos...el padre Polain me mira, se dibujó una sonrisa, un "lo tengo que pensar"...lo quedo mirando implorante…era mi única y última alternativa. Mira por encima mío a Gonzalo Gutiérrez, otra sonrisa, esta vez del gran profesor, de tótem el Puma, y me vuelve a mirar ese padre grande y me dice: "estás aceptado; las clases parten el lunes". Ya era viernes por la tarde.

 

            Esa mirada, ese estilo, ese vivir con el alma al borde de los labios, ese era mi padre Polain.

Tiempos geniales. Valores vividos a concho. Nadie copiaba, eso era indigno. Supremo valor: la lealtad.

 

            En esos años partió nuestro diario mural el Hirsuto con dos directores: Gerald Howard, Director Responsable y Francisco Matte, Director Irresponsable.

 

            Y egresé con un interés universal por el arte, la ciencia y la naturaleza. La herencia del Colegio es esa manera tan particular y distinta de abordar la vida."

 


 

Padre Galo Fernández Villaseca

Generación 1978

 

            La Familia

 

            Nació el 3 de febrero de 1961. Su padre, Francisco, murió hace quince años, hoy su familia está formada por Gloria, su madre, y sus hermanos Juan Francisco, Loreto y Cristóbal.

 

            Sus Estudios

 

            Sus estudios los inició en el Colegio Saint George y luego en el Instituto Presidente Errázuriz, hasta 5to básico. El resto de su educación la realizó en el Colegio Notre Dame, donde fue Capitán del colegio el mismo año que falleció el fundador.

 

            Su Vocación

 

            En 1979 entró al Seminario Pontificio Mayor de Santiago. Se ordenó como sacerdote en diciembre de 1987. Su servicio lo ha realizado en la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, en Vitacura, posteriormente en la Parroquia Cristo Nuestro Redentor, en Peñalolén, donde fue párroco por primera vez y en la Parroquia Santa Clara, en La Cisterna.

 

            También se ha desempeñado como Asesor de Pastoral Juvenil en las Zonas Cordillera, Oriente y Sur, labor que le permitió mantener un contacto permanente y cercano con los jóvenes. Asumió como Vicario de la Esperanza Joven el 25 de junio de 2002.

 

            Testimonio

 

            “Entré al "Notre" en sexto básico, en el colegio chico. Ese sí que era chico, el de la calle Salvador. Varios años después lo visité y quedé desconcertado al darme cuenta que mi sala de clases no era más grande que un dormitorio y que el patio en donde jugábamos de manera simultánea un partido de baby, a las escondidas, al pillarse, a los monitos y a cinco juegos más, era el espacio justo para colgar la ropa de una familia.… Pasé rápidamente de cabeza de ratón a cola de león. Y hoy no dejo de sorprenderme al mirar el viejo castillo que fue el mundo grande en que se me abrieron tantos sueños.

 

            Le debo mucho al Notre. Estoy cierto en que me esforcé mucho más en ser amigo, en no temerle a los desafíos o ser de verdad digno de confianza que en tener buena ortografía o saberme de memoria la tabla periódica de los elementos químicos.

 

            Sigo ligado al Notre de hoy, y me fascina percibir que ese sueño de educar en libertad sigue engendrando vida. Me reconozco marcado de modo irremediable por el gusto de conocer a la gente de todas partes y de creer de modo enfermizo en la fuerza de la confianza”.

 


 

Gabriel Rada Giacaman

Generación 1994

 

            Sus Estudios

 

            Medicina, Pontificia Universidad Católica de Chile.

            Especialidad en Medicina Interna, Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

            Actualmente se desempeña como profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad Católica. Sus actividades principales son la docencia a alumnos de pregrado, postgrado, diplomado, magíster y a docentes de la Escuela de Medicina.

 

            Ha desarrollado una línea de investigación en un área llamada “Medicina basada en Evidencia”, integrando uno de los grupos que actualmente lidera el campo en nuestro país.

 

            Participa en múltiples proyectos de investigación para la universidad, colaboraciones internacionales, el ministerio de Salud de Chile y la Organización Mundial de la Salud.

 

            Testimonio

 

            "Hay cosas que se valoran más con los años. El acto de descubrir es una de ellas. En mi vida profesional he ido explorando áreas nuevas constantemente, aceptando desafíos, intentando ser un poco mejor cada día.

 

            El espíritu inquieto, tan propio de los años de juventud, es algo que se va perdiendo en muchos. Tengo la convicción, que esos 12 años escolares, dedicados a explorar y descubrir, han permitido que el sentimiento no se apague.

 

            Tuve la suerte de ingresar sin mucha dificultad a una de las carreras con mayores requerimientos académicos, de alta exigencia, competitiva. Muchos compañeros en la Escuela de Medicina dirán que no vieron la luz durante siete años. Yo siento que lo disfruté; y que aún lo hago. ¿Y tiene que ver el colegio con esto? Mucho. Estoy convencido que las prioridades que fijamos en la vida definen lo que somos y lo que logramos. La mías han sido disfrutar lo que hago, no tener miedo a emprender y entregar lo que he recibido. Pídanle a cualquier alumno que les cuente sobre una noche de campamento o un día en la sala de clases y verán que ahí; es donde se forjan estos valores, para decirlo en jerga notredamina.

 

            Cada vez que me preguntan, cuento con orgullo que el Notre Dame es distinto. Que se atreve a mantener un proyecto educativo coherente en tiempos en que la paranoia por lograr un buen puntaje está carcomiendo las cosas importantes de verdad. Mis compañeros de universidad han sido los mejores puntajes del país, el orgullo de familias, colegios y preuniversitarios. Con pleno conocimiento de causa, y sin dudarlo ni un momento...cada día me siento más agradecido de lo que recibí."